Acceso a la información pública durante la pandemia de Coronavirus: más allá de los casos confirmados

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01 Abril 2020 | Abriendo Datos CR

La emergencia mundial por el Coronavirus pone a prueba no solamente los sistemas de salud y la economía misma de cada país y mundial, sino nuestra capacidad de controlar los daños sin restringir los derechos civiles.

Uno de los derechos civiles con rango constitucional a prueba es el de acceso a la información pública. El Ministerio de Salud de Costa Rica ha venido publicando datos relevantes diariamente como la cantidad de casos confirmados, descartados, desgloses por edad, provincia y cantón, , y hay datos en su sitio web, pero carecemos de información detallada sobre la cantidad de pruebas que se hacen y los modelos oficiales que guían las políticas públicas. Estos modelos sustentarán, posiblemente restricciones a derechos civiles y contrataciones públicas. Por eso es importante saberlo, porque el deber de rendición de cuentas y el derecho de acceso a la información pública no deben “suspenderse”.

La cantidad de pruebas que se hagan es un factor que ha sido señalado como crucial en el enfrentamiento de esta pandemia, como en el caso de Corea del Sur (1), (2) (3) donde ha sido crítico para reducir los casos positivos, así como en otros la baja cantidad de pruebas ha sido fatal como en India .

La misma Organización Mundial de la Salud ha sido enfática en que la mejor forma de romper la cadena de contagio es la prueba y aislamiento (1) (2) (3) (4) (5) (6): “Tenemos un mensaje muy simple para todos los países: hagan pruebas, hagan pruebas, hagan pruebas” - Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director de la Organización Mundial de la Salud.

Las administraciones públicas prometen hacer grandes esfuerzos de detección de casos. Necesitamos saber si esos esfuerzos se están realmente ejecutando.

La carencia de datos detallados en Costa Rica sobre la cantidad de pruebas puede llevar a errores. Asumir que las pruebas hechas es la suma de los casos confirmados y los descartados omite variables como: ¿Se hizo prueba más de una vez a la misma persona? ¿Se incluyen en las pruebas las hechas en centros médicos privados? ¿Cuál es el plazo de obtención del resultado, para poder saber a cuáles “confirmados” o “descartados” se refiere? ¿Se lleva control de los “falsos positivos” que luego se descartan? ¿Y los "falsos negativos”? Muchas preguntas son necesarias para un adecuado análisis de datos.

De la misma forma, los modelos que se manejan de los distintos escenarios son parte fundamental de la planificación ante esta emergencia mundial.

Algunos países ya publican datos sobre las pruebas como Estonia, y ya hay iniciativas ciudadanas (aquí) de seguimiento como The Covid Tracking Project (aquí) que busca crear conjuntos de datos (aquí) e incluso construyen con buenas prácticas para el reporte de esos datos (aquí), pero en general hay una gran carencia de datos sobre este factor crucial (aquí) y uno de los sitios más populares de seguimiento, Worldometers, pronto tendrá esa información por la relevancia que tiene.

El derecho de acceso a la información pública está regulado en nuestra Constitución de esta forma: ARTÍCULO 30.- Se garantiza el libre acceso a los departamentos administrativos con propósitos de información sobre asuntos de interés público.

Saber cómo se maneja en detalle la realización de pruebas es más que evidentemente de interés público.

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