Se fortalece el acceso a la información pública.

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19 Septiembre 2018 | Susana Soto

Celebramos el logro obtenido por Daniel Salazar Murillo y Diego Arguedas Ortiz en nombre de la plataforma periodística Ojo al Clima, del Semanario Universidad quienes han conseguido que se obligue al INSTITUTO METEOROLÓGICO NACIONAL a eliminar las restricciones de acceso a la información de naturaleza pública de las páginas electrónicas del IMN, y en su lugar ordena implementar un formato abierto que permita el ingreso, la visualización, almacenamiento, descarga, impresión y conversión de los textos, mediante la utilización de los software que permitan su transformación.

Ha sido así resuelto según resolución Nº 2018 015104 de la SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA en respuesta a una solicitud de acceso a la información pública en la que solicitaron a ese instituto datos climáticos y sobre emisiones, que no pudieron encontrar de manera libre y manipulable en su sitio web.

El Instituto pretendió condicionar la entrega de la información a someterse a unos “Requisitos para obtener y utilizar datos sobre información meteorológica” y un machote de un acuerdo titulado “Acuerdo entre partes de utilización de datos e información meteorológica para las instituciones” que garantizara que no se permita acceso, ni reproducción total o parcial, por parte de empleados, afiliados, contratistas, consultores u otra persona ajena a la institución solicitante, de ninguno de los datos e información meteorológica que no sea previamente autorizada por escrito por la Dirección General del IMN.

Evidentemente esta restricción era incompatible con el objetivo de los solicitantes que era compartir la información a terceros, pues, precisamente, ese es su trabajo.

Celebramos que se haga entender, aunque sea por orden impuesta, la importancia de facilitar el máximo acceso a la información pública, sin condicionarla a ninguna clase de convenio ni exigiendo que no sea divulgada por quien la reciba.

Si es información pública debe estar disponible para quien la requiera, deseablemente en los sitios web institucionales para ahorrar a ambas partes el trámite de repetitivas solicitudes, sin limitaciones y con la capacidad de procesarla y analizarla.

Los datos analizados pueden generar información, la cual, divulgada y aplicada puede convertirse en conocimiento. ¡Bien, muchachos!